En negro contra las violencias (2015-2025)
El foco principal de esta acción era cubrir de negro los escaparates, empresas, colegios y ayuntamientos. Es una llamada al luto por los feminicidios, pero también a la lucha y a la denuncia que se apoya con rótulos de diferentes lemas que se pueden descargar de la página web –todo el material está bajo licencia CC de libre acceso a la ciudadanía–.
“Esta iniciativa, que va mucho más allá de los escaparates, sentó las bases de una colaboración intermunicipal en la que el personal técnico y político comparten empeño por emplear metodologías de trabajo, herramientas y recursos para prevenir, visibilizar y denunciar las violencias machistas”.
Se ha convertido en una acción social transmedia que crea redes entre las instituciones y la ciudadanía, canales que sitúan las violencias de género en el centro del discurso, consiguiendo llegar a ámbitos donde nunca antes se habían realizado acciones de este tipo, buscando implicar al tejido económico, asociativo, educativo, deportivo, cultural y social, en una respuesta colectiva al rechazo de la violencia de género y de los asesinatos machistas.
Entre los numerosos eventos organizados destaca la creación de un stand efímero en espacios públicos y la edición de una publicación que, además de recoger la experiencia, ofrece orientaciones prácticas para poner en marcha la iniciativa en otros contextos.
Dossier del proyecto En negro contra as violencias
Aunque la acción comenzó en los comercios, poco a poco fué incorporandose a toda la ciudadanía que durante el mes de noviembre, y más en concreto, en la semana del 25N difundian en las RRSS diferentes actividades o imágenes en las que difundian, bien con carteles, bien con camisetas u otros materiales, la acción.
Uno de los valores más destacables es que fue seguida por un número muy importante de hombres que la reivindicaron e hicieron suya.



Llegamos a Bruselas
El 6 de noviembre aterrizamos en Bruselas una delegación formada por representantes de las distintas instituciones locales y provinciales y el equipo de organización para presentar la campaña En Negro Contra las Violencias Machistas a nivel europeo. Fue un momento especialmente importante, no solo por la onda expansiva que podía tener presentar la acción en el Parlamento Europeo, sino porque también reforzaba los lazos entre los diferentes ayuntamientos. El medio centenar de personas que participamos fuimos recibidas por la presidenta y el vicepresidente de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (FEMM) del Parlamento Europeo en ese momento, la lituana Vilija Blinkevičiūtė y el portugués João Pimenta Lopes, respectivamente, así como por otros eurodiputados y eurodiputadas de FEMM de diferentes países. Planteamos la urgencia de situar en la agenda política global una respuesta a las agresiones machistas y trabajar para poner punto final a la invisibilización de los acosos. Además de intervenir en el Parlamento Europeo, queríamos dejar huella y ampliar la repercusión, por lo que pensamos en realizar una performance en la gran plaza del Parlamento (nos pusimos incluso en contacto con Spencer Tunick para proponerle una colaboración, que al final no fue posible); no había techo que parara la ilusión y la fuerza de ese momento. Las dos jornadas que pasamos en Bruselas nos permitieron poner en común las experiencias de los diferentes equipos y responsables municipales de los ayuntamientos participantes y mejorar la estrategia.

Instalación
En Santiago, en 1918, escuchando las voces que pedían más información, elaboramos un periódico que se difundió por todo el municipio, y se diseñó un espacio efímero en forma de triángulo con paneles que recogían los datos del alcance de las violencias machistas y algunas claves para detectarlas. El triángulo, construido con la colaboración de Finsa y de la Fundación Paideia, además de informativo, tenía el objetivo de interactuar con quien se acercase; colocado en medio de la Plaza de Obradoiro, sirvió de cobijo a los peregrinos y de lugar de encuentro, a modo de cabaña de los deseos: podías escribir una tarjeta y colgarla en la pared, en un lado los mensajes de esperanza y en el otro las experiencias. Al finalizar la acción, recogimos miles de deseos y de experiencias que reflejaban la importancia y magnitud del tema. El espacio efímero en forma de triángulo se volvió a colocar al año siguiente en la Praza Roxa de Santiago y, años después, en 2022, se instaló en Pontevedra de la mano de uno de los colectivos creados en el marco de la acción: Gráficas en Negro, con el apoyo del Ayuntamiento y de la Diputación de Pontevedra.

Logotipos y carteles
Inicialmente eran dos logotipos complementarios: el del lugar o nombre, acompañando de "En negro" como "Compostela en negro" y "Contra as violencias". Luego se incorporó la versión: “En negro contra as violencias” para ser entendido en otros lugares y contextos.
El triángulo con la punta hacia abajo es un icono lunar que simboliza el agua y el sexo femenino, es poco conocido y, por lo tanto, no está cargado con ninguna connotación que lo hiciera rechazable. Así, este significado, implícito en el triángulo, completa el lema “Contra las violencias” sin tener que usar “de género” o “machistas”. Posteriormente me he dado cuenta de que, tal como va colocado en la delantera de la camiseta, funciona también como un escudo poderoso, potencia acrecentada por la tipografía Blender que Nik Thoenen diseñó en 2003 (y rediseñada en 2017 con la colaboración de Vienna-Based Font), una tipografía cuadrada y robusta a la que le añadí un expresivo corte.
Escogí el negro porque las violencias de género tienen muchas caras, pero la más dramática es la muerte, y el negro es símbolo de dolor, de luto y, al mismo tiempo, también de rechazo, de lucha y de fuerza. Por otra parte, es un color que puede ser viable para cualquiera de los establecimientos, es un no-color uniforme, no existen tonos diferentes, como puede suceder con otros colores.




En el 2021, la propuesta fue la imagen de un iceberg, un recurso iconográfico para evidenciar que solo percibimos una parte del problema, el más evidente, los asesinatos, quedando escondidos todos los demás: los abusos, los insultos, la desconfianza, el control… Visibilizar esa parte fue lo que traté de hacer gráficamente con la misma tipografía y el mismo uso de color negro; eso mantiene la identidad y lo hace ampliamente reconocible. Se repartieron en los establecimientos comerciales, junto a bolsas y a unas tiras de papel con las mismas palabras que aparecen en el iceberg para que cada tienda pudiese montar su escenografía.
Y en el año 2022 la idea general fue la creación de un memorial con el fin de recordar a las mujeres asesinadas. Sabemos que lo que no se nombra no existe, y por eso quisimos transformar las cifras en nombres. Creamos una realidad aumentada, que se activaba a través de un código QR, desde los carteles colocados en los establecimientos comerciales. Desde el smartphone accedías a una pirámide-triángulo invertido a donde llegaban los nombres de todas las mujeres asesinadas en los últimos años en Galicia y en el último año en España; al final de la animación, surge el lema “Por ti, por mí, por todas… Ni una más”.

Se realizaron diversas piezas audiovisuales para mostrar la acción. Se pueden ver en el canal de youtube.
Así comenzó la acción en 2015, en Compostela, con la complicidad de los establecimientos comerciales.
En 2020, como no podíamos salir de casa, realizamos una videoperformance en la que la artista Mónica Mura envuelve, de forma simbólica y con la ayuda de las vecinas, la ciudad de Compostela con una banda negra.
Publicación
En el 2024, publicamos un libro recopilando la acción: "Sempre libres e vivas"

web del proyecto: www.ennegrocontraasviolencias.org
SERenidade, 2018 (cadena SER)
Premios Paraguas, 1ª Edición, 2016